EL JUEGO DE LA TELEVISIÓN

Un brasilero en San Pablo, avanzada la noche, mira un partido de fútbol por televisión que se está jugando en Tokio, entre jugadores de Porto Alegre y alemanes de Hamburgo. Este brasilero se entusiasmó mucho cuando el equipo de Porto Alegre hizo un gol en tiempo suplementario. “En vez de calcular el largo de las sombras, proyectadas por los jugadores, a fin de constatar cómo la tv sincroniza, la noche paulista con la mañana japonesa, y el verano brasileño con el invierno japonés”, el brasilero deja que el programa lo entusiasme: esto es, que se le pegue un poco el entusiasmo de los jugadores. Pero como sabe que hay otros elementos implicados además de los jugadores, cuando termina la transmisión, sale de su casa para tocar las flores del jardín. Para aferrarse, en sus propios términos, a algo “palpable”.

Los jugadores sabían que estaban siendo filmados, y que sus familias y amigos los iban a ver en Porto Alegre. En parte, esto los entusiasmó.También sabían que con las imágenes del partido iban a hacer una película, para pasar en los cines brasileros, alemanes y del resto del mundo. En parte, esto también los entusiasmó.

Capaz los jugadores nunca hayan estado en Tokio. Y lo que se vio fuera apenas una cinta montada. Capaz los jugadores hayan hecho un gol en el programa brasileño y los alemanes uno en el de Hamburgo. Capaz el gol haya sido brasileño en los dos programas, y mientras los brasileños vieran una historia de victoria, los alemanes, de acuerdo a una ideología arcaica diferente, hayan disfrutado una historia de derrota.

El juego, en apariencia el fútbol, capaz sea en realidad el juego de la televisión.Y los jugadores no otra cosa sino sus piezas. Y los operadores, a su vez, otras piezas, en el metajuego de los programas de la televisión del mundo.

maxresdefault***

(pedazos de Vilém Flusser, por momentos casi textual y por momentos no)

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Un pensamiento en “EL JUEGO DE LA TELEVISIÓN

  1. […] “palpable” no en los escombros sino en la materialidad de una pantalla. Milton Läufer y el atentado a la […]

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