Archivos Mensuales: marzo 2014

Massot: “Yo no era un bebé de pecho, yo también tuve participación”

Juicio V Cuerpo de Ejército III - Bahía Blanca

V. Massot Presentacion de El cieo x asalto. 25.4.13 001-4

(Nota con audio) Lo afirmó el director y propietario de La Nueva Provincia, Vicente Massot, durante la presentación de su libro “El cielo por asalto, ERP Montoneros y las razones de la lucha armada” en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales de la ciudad de Buenos Aires el 25 de abril de 2013.

 Ante un auditorio colmado de amigos y compañeros de su causa, Massot se confesó en público: “Yo no era un bebé de pecho, yo también tuve participación en esos hechos”, haciendo referencia a lo que el empresario llama “la guerra civil de los años 70” y la justicia y los organismos de derechos humanos “terrorismo de Estado”.

 La frase cobra enorme trascendencia a horas de la resolución del pedido de los fiscales Miguel Palazzani y José Nebbia para que el juez Álvaro Coleffi lo indague y detenga en el marco de la investigación de la responsabilidad…

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HAY OTRAS FUERZAS

sangre25 de marzo. A las 6.45 am estaba entrando en el hospital militar con un frasco de orina en la mano, donde me sacaron sangre. Todavía de noche, pasé la primer barrera, dejé el auto en el estacionamiento y vi, en frente, los colores titilantes del neón de un hotel alojamiento. Pensé: hay otras fuerzas.

Adentro, después de esperar unos minutos abajo del fluorescente artificial, el doctor me hizo pasar junto con otra señora que también esperaba. Canoso, de delantal blanco, preparó las jeringas y empezó por la señora. Como aquella otra vez, no evité mirar las agujas. Al principio, miré a la señora -la dificultad del doctor para encontrar su vena- y ella, a su vez, miró para otro lado. Después, mi brazo flaco, inflado por la manguera marrón, la vena violeta, la jeringa entrando y la sangre bordó que se desparramó un poco por los bordes. Casi no hablamos. Como música de fondo estuvo la radio en AM 840 dando las noticias del día. Cuando el doctor se fue a poner las sangres respectivas en dos tubos de ensayo vi reflejarse la llama de un mechero en la manija cromada de una heladera vieja. Cuando vino a ponernos el algodón y la cinta blanca en las heridas mínimas, la voz oficial de la radio empezó a dar una lista, creo que del equipo editorial del diario: Vicente Massot, otro Massot, etcétera.

Cuando salí del hospital, recién estaba amaneciendo. Pude ver el cesped cortado, la prolijidad militar. Entendí que adentro de los dos autos que estaban entrando había superiores porque los oficiales de la entrada hicieron la venia. Cuando llegué a la puerta de acceso, dos chicas venían caminando con sus frascos de orina. Pensé: hay otras fuerzas.

Volví a mi casa y me acosté a dormir. Me levanté, almorcé y fui a la escuela donde doy clases a dar lo que me habían asignado: “Clase de reflexión ‘Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia’”. La clase estuvo bien. Los chicos se interesaron por la espectacularidad biográfica de Walsh, pero también por otras cosas: el FMI. Dos días antes recorté fragmentos de su carta abierta a las juntas y anoté unos puntos que me parecieron importantes:

  1. Pensar la dictadura en términos cívico-militares.
  2. Configurar el perfil de la junta militar en tanto: terroristas, corruptos e ineptos.
  3. Poner el acento en la política económica: datos fríos e imágenes literarias. Deuda externa, inflación, desempleo.
  4. Poner de relieve una política impuesta por el FMI. Política cipaya, extranjerizante, que va en contra del discurso nacionalista de la Junta.
  5. Subrayar los sectores civiles que se favorecieron con la política económica de la dictadura: la oligarquía ganadera, la oligarquía especuladora, y las empresas monopólicas multinacionales.
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ROBO EN COUNTRY

countryMi padrino, alcohólico en recuperación, después de 3 domingos vino a almorzar con unas copas encima, como diciendo “la muerte es más grande”. Dos domingos después, vino a almorzar con cero grados de alcohol en sangre. Otra cosa, otro timing, otro ritmo de lengua. Lo que siempre me perturbó es su pulcreza. Nunca la barba crecida, siempre camisa, reloj, peinado parejo.

A los 32 se fue a vivir a Tucumán. Manejó un taxi y se separó de su mujer. Ahora vive en una pensión de acá en el centro. Hace unos días cargaba gas y lo vi salir caminando de la YPF que está a dos cuadras. Día de viento tremendo, nubes negras.  Agarró por la avenida flameando su camisa como una bandera. Es muy flaco. Lo vi peleando contra el mar viento en contra. Me pareció inmenso.

Hoy robaron en varias casas de un country en Tucumán. Cuando mi padrino todavía vivía ahí, tuvo que llevar a una señora hasta una de las casas de ese country y en la puerta le pidieron el carnet de conductor, para que lo dejara mientras permanecía en el perímetro del country. No le pareció razonable. Miró a la mujer que llevaba y pensó que era empleada doméstica. Se lo preguntó y ella le ratificó la sospecha. Le preguntó a cuántas cuadras quedaba la casa donde venía a trabajar. Ella le respondió que a diez cuadras. Entonces mi padrino le dejó el carnet al guardia y la llevó hasta la puerta. Le dijo que le dijera a la dueña de la casa que no lo llamara para hacer viajes porque la iba a dejar en la puerta del country. A la salida, cuando el guardia le dio el carnet de nuevo, mi padrino le preguntó si sabía lo que había pasado en 1789. El tipo le dijo que no y él le respondió “la revolución francesa, donde mataron un gobernador, un marqués, le clavaron la cabeza en una pica y la exhibieron a los ciudadanos”. Después, le preguntó qué iba a hacer cuando hubiera una revolución. Hoy me dijo que buscara la noticia de los robos en internet:

http://www.elperiodico.com.ar/2013/01/24/robo-en-country-las-yungas-en-las-casas-de-los-guardias-hallaron-dinero-joyas-y-una-caja-fuerte/

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