POR QUÉ, EN PLENO KIRCHNERISMO, ME SIGUE GUSTANDO KAFKA

Por L.V.

dibujos_kafka_editorial_sextopisoPara Lukács (y por extensión para Brecht), el problema con Kafka es su pesimismo, es decir, la falta de una perspectiva progresista -sí presente en Balzac o Goethe- incluso en un contexto desalentador, de decadencia capitalista, guerra mundial y fascismo. A partir de esa clave política que propone Lukács para leer las manifestaciones artísticas, me pregunto si necesariamente hay que producir una literatura optimista. Al revés de lo que proponía Lukács -hacer obras acabadas, totales, para criticar la realidad fragmentada y alienante del presente- pienso que se pueden hacer obras también por contraste, en un presente de estabilidad socioeconómica, a partir de la representación de una realidad desencantada o incluso decadente, como testimonio de cierta potencialidad de la cultura, de lo que siempre puede ser una organización social, es decir, en lo que siempre puede derivar una organización política, y que eso no sea, necesariamente, una crítica al estado de cosas del momento o incluso, más específicamente, a un gobierno de turno. La pregunta, enunciada en términos temerarios, podría ser por lo que Brecht (ya no Lukács) puede aprender de Kafka. Más allá de la reticencia para con su pesimismo histórico, puede aprender, justamente de ese pesimismo, algo acerca de los peligros de su historia contemporánea, como la burocracia alienante o las profecías ciegas acerca de una policía secreta nazi o soviética, y eso no ir en desmedro de una idea progresista de la historia. Ernst Bloch escribió, en respuesta al ataque de Lukács contra el expresionismo: “¿No existen relaciones dialécticas entre la decadencia y el ascenso? ¿No hay aquí también materiales de transición de lo viejo a lo nuevo?”. De ahí, la pregunta que en realidad me quería hacer: ¿no somos acaso los de mi generación, políticamente formados durante el kirchnerismo, hijos de diciembre del 2001?

 Bahía Blanca, 2010.

Etiquetado , , ,

Un pensamiento en “POR QUÉ, EN PLENO KIRCHNERISMO, ME SIGUE GUSTANDO KAFKA

  1. Liyo dice:

    “En la cacofonía general de las voces, sobre los aullidos de las perras en celo, poco puede sacarse en limpio, salvo ese prístino, repetido, tedioso optimismo histórico que tan mal le queda a cualquier argentino. No es que el sufrimiento y la derrota sean necesarios, es que son inevitables, a algunos les toca antes y a otros después.” (Zardoz)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: