ALREDEDOR DE Z

Por L.V.

Estamos en el parque alrededor de Z. Cada tanto entramos y salimos de su casa. Z es nuestro profesor. Por un momento pienso que somos la escuela del jardín. Yo estoy en el auto. Cuando nos movemos Z me mira como con miedo, pensando que puedo caerme (como si se tratara de una bicicleta). Pasan algunos días, mientras se suceden las clases. Tengo el recuerdo de hormigas negras cuando nos sentamos en el césped.

Un día Z llevó a su esposa (que también es profesora) para que se encargara de una parte de la cátedra. Y a su vez Mónica (así se llama) llevó a su hermana o a una mujer que se le parece mucho y yo deduje que era la hermana. A Mónica yo ya la había tenido de profesora en otra materia. Pero esto es distinto, es algo más íntimo, puesto que entramos y salimos DE SU CASA. En este primer día en que vinieron las mujeres Mónica se sentó en el pasto y cantó una canción gitana. Su hermana (o lo que fuere) la miró mientras cantaba y yo noté que se le parecía mucho, aunque un poco más bronceada.

Una vez adentro de la casa estamos ociosos. No hay nada para hacer. En un momento todos discuten algo pero yo no sé de qué están hablando, entonces me quedo callado. Además no me siento bien, no sé por qué, y decido quedarme callado. La situación de la casa me pone algo mal. El haber visto a Mónica cantando una canción gitana junto a su hermana hace que no me sienta bien cuando están ellas. No sé por qué. Porque Mónica hasta ese momento me caía muy bien. Entonces mientras discuten eso que están discutiendo lo que hago es recorrer la casa y ver cómo viven. Voy a la cocina y veo que no es del todo fea, está pintada de un color raro. Pero el living es viejo, tiene baldosas viejas y una mesa muy precaria, igual a la que tenía en mi casa cuando era chico y vivía en un pueblo. Esa parte de la casa me pone mal. Entonces busco su biblioteca y veo en una pared algo que no podría asegurar que es una biblioteca, pero que se le parece mucho. Lo que me preocupa no es si efectivamente es una biblioteca, sino que en caso de serlo sea tan chica. Entonces vuelvo a la cocina y me quedo sentado. Aparece Mónica y se me pone a hablar; parecería que reprochándome el hecho de que no hablo, de que me quedo callado. Yo la miro como diciendo “no tengo nada para decir”. Entonces ella me dice algo como: “¿primero me delirás y ahora estás tan callado?”. En ese momento aparece Z y se sienta con nosotros, pero no dice nada. Mónica dice algo como “cuando lo nuestro…”, refiriéndose a la parte de la cátedra que le corresponde. No sé bien qué quiere decir. Entonces todos se preparan para salir de nuevo (entramos y salimos de su casa constantemente) y Z va a una de las piezas y vuelve con una bolsa de girasoles. Viene y me la da a mí. Yo me pongo muy contento: Z me cae bien, y me gustan los girasoles. No es una bolsita como las que se compran, es una bolsa de nylon ordinaria, como si los hubiese comprado sueltos. Cuando salimos a la calle como algunos girasoles mientras caminamos, pero me doy cuenta de que no me gustan. Entonces le ofrezco la bolsa a uno que viene caminando al lado mío (otro alumno, alguien que no conozco) y éste se pone muy contento; entonces le regalo la bolsa entera.

Cuando nos metemos por el parque bordeamos el lago, pero hay partes que parecen agua y no lo son, y otras que parecen tierra y son agua. Esto hace que me cueste seguirles el paso al resto, ya que todos caminan como si nada. Bajo la cabeza para ver adónde piso y cuando vuelvo a mirar para arriba no hay nadie, solamente la gente común que camina por el parque. Pero de pronto al lado mío aparece Mónica y su hermana. Me pregunta por qué me quedo tan atrás. Yo le respondo que no puedo hacer otra cosa. Entonces ella me dice: “¿primero me delirás y ahora no podés hacer otra cosa más que quedarte atrás?”. Me lo dice como gastándome, pero a la vez como un reproche. Entonces le respondo: “yo nunca deliré a nadie, y además siempre me pierdo”. Ella me pregunta qué quise decir con esto último. Que siempre me pierdo, le digo, cuando salimos de su casa siempre me separo del grupo, o cuando estoy con mis amigos siempre me pierdo y me quedo solo. Entonces ahí ella me mira como con lástima. Seguimos caminando los tres juntos y llegamos a un bar del parque. No es un lugar muy lindo, pero todos ya están sentados adentro. Mientras traspasamos la puerta pienso en cómo voy a hacer para seguir interactuando y siento una molestia en la nariz.

Bahía Blanca, 2004

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