EL PUNTERO: FICCIÓN EN UN AÑO ELECTORAL

Posted on mayo 16, 2011

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Por H.A.

En Canal 13, corazón mismo del Grupo Clarín, se estrenó El Puntero y cuesta creer que algo así no tenga dobles intenciones. Miles y miles de palabras se escribieron, dijeron o filmaron en el Grupo sobre el clientelismo kirchnerista, sobre los votos comprados con planes sociales o sólo promesas como para que, en un año eleccionario, este tema pase desapercibido.

Al respecto todo el elenco evitó entrar en polémicas respecto al contexto social, y, hasta Adrian Suar, productor de la serie, intentó disimular una intencionalidad afirmando que el proyecto tiene 5 años o que sabe que es un tema espinoso, pero éste es un puntero de ficción. No estamos hablando de “los punteros”, recurriendo a un argumento como mínimo insultante o estúpido. Como si con poner la placa de que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia alcanzara para separar completamente la representación de lo representado.

También se evitó conscientemente mostrar anclajes reales con partidos políticos. Más allá de las referencias a casi todos los partidos políticos de la presentación (hay hasta del PO o el MST pero nada ni del PRO ni de Proyecto Sur, por caso) sólo aparecen dos posibles elementos: la remera del Eternauta, en algunos sectores fuertemente vinculada a Néstor Kirchner y otra remera del Che, que podría remitir a casi cualquier cosa. El resto, banderas argentinas y de colores sin nombres ni escudos.

De todas formas, aun creyendo, bondadosamente, que los responsables de El Puntero o, inocentemente, que las autoridades del canal no tienen intenciones eleccionarias, la serie va cumplir un rol clave en la formación de opinión que el Grupo Clarín quiera generar: ser el eje de las discusiones en todos los demás medios del monopolio.

Sería como un Efecto Gran Hermano. Además del programa en sí, GH llenaba la programación de varios canales, radios, páginas de internet, revistas, diarios y un largo etcétera. Esto permitía que sobre el asunto se vertieran cientos de opiniones sin que la producción se hiciera cargo. Recuerdo en particular a Peluffo aclarándole a los padres de Martín Pepa que la producción de GH nunca había tratado a su hijo de traidor, que eso había pasado en otros programas que levantaban el material del reality pero que no eran parte del ciclo.

Amparados en el valor artístico de la ficción, El Puntero no necesita ni polemizar ya que los debates se van a dar en otros lados. La serie quedara inmaculada mientras el tema se “instala en la sociedad” y, por tanto, en todos los medios del Grupo Clarín. Ni siquiera va a ser necesario que Nelson Castro o María Laura Santillán o el que sea se ensucien más y queden tildados como opositores sin objetividad. Sólo necesitan poner la temática como eje central, elegir bien los invitados, seleccionar un par de mensajes del público y listo: Cristina gana gracias al clientelismo kirchnerista y la voluntad popular se compra con planes sociales. En algún punto, el negocio es redondo. O le resta votos a los candidatos oficialistas o le resta legitimidad al triunfo en algunos sectores de la sociedad (los que siguen creyendo en el periodismo independiente, básicamente)

Dentro de lo claro que parece todo, no entiendo la participación de Rodrigo de la Serna en el asunto. Protagonista de dos ficciones oficialistas (el éxito cinematográfico Revolución y el más discreto Contra las Cuerdas), ahora se presta a una burda y nada sutil movida política opositora. Quizás con el profesionalismo alcance para justificarlo, quizás no.

Hablando un poco del programa propiamente dicho, hay que reconocer que está muy bien logrado. Grandes actores en buenas actuaciones, historia interesante, linda imagen tanto de luz como de arte, buena musicalización, mucho despliegue a la altura de Para Vestir Santos o Tratame Bien, productos anteriores de la misma gente. Quizás la historia de amor sea un poco demasiado pero es algo perdonable.

A modo de juego, y reforzando la idea de que esta supuesta neutralidad es insostenible, planteo un par de preguntas:

¿Cuánto tardará Telenoche en hacer programas especiales sobre el tema “punteros” amparados en el éxito del programa? ¿Cuánto podrán sostener la serie sin tener que mostrar escudos justicialistas, imágenes de Eva, Kirchner, Cristina, Perón, referencias a lugares reales con políticos reales? ¿Quién será el primer hijo de puta que compare la “humanización” del puntero político con la “humanización” de Hitler en La Caída? ¿Cuánto se podrán sostener, tanto actores como responsables de la serie, sin emitir opinión sobre la realidad de los punteros políticos que, supuestamente, no tocan? ¿Aparecerá la figura del periodista dentro de la serie? ¿Será periodismo independiente o periodismo militante? ¿Qué papel jugará en el asunto el nuevo diario Muy que, por su formato, goza de cierta impunidad a la hora de tirar fruta o de opinar de la realidad? ¿Aparecerán políticos reales haciendo bolos, como Cafiero en Pájaros Volando? ¿Quién será el primer político que salga a pronunciarse como seguidor de la serie?

Como Bonus Track, el video de la canción Fuego de Bomba Estéreo, tema musical de El Puntero.