ESTE MUNDO, ESTA EMPRESA (ESTE MUNDO DE HOY)

POR LO GENERAL EN EL ÁMBITO ACADÉMICO (Y TAMBIÉN EN EL RESTO DE LOS ÁMBITOS PROPIOS DE LA INDUSTRIA CULTURAL) NADIE SE ANIMA A HACER UNA INTERPRETACIÓN DE LAS LETRAS DE “LOS REDONDITOS DE RICOTA”, CAPAZ POR SU INNEGABLE OSCURIDAD SEMÁNTICA. A CONTINUACIÓN POSTEAMOS UN TRABAJO  QUE, A PARTIR DE UN RECORTE ESPECÍFICO, SE CENTRA EN LA FACETA CRÍTICO-POLÍTICA DE LAS LETRAS DE LOS REDONDOS, SOBRE TODO EN RELACIÓN AL SISTEMA CAPITALISTA Y A LA HEGEMONÍA IMPERIAL VIGENTE EN EL SISTEMA INTERNACIONAL. ES UNA EXCUSA PARA VOLVER (Y DISCUTIR LLEGADO EL CASO) SOBRE ESTOS CLÁSICOS DEL ROCK NACIONAL, Y TAMBIÉN UNA PUNTA PARA PENSAR INCLUSO OTRAS CUESTIONES QUE SOBREPASAN EL CORPUS SELECCIONADO Y QUE HACEN REFERENCIA (EN LA ASOCIACIÓN LIBRE CON OTRAS CANCIONES DEL GRUPO) A TODA UNA COSMOVISIÓN DEL MUNDO : LA RICOTERA.

“Patricio Rey y su mundo redondo. Una interpretación sobre las letras de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota”.

Por Federico González:

Olavarría: una parada problemáticaEl rock como género musical se inicia en la época de posguerra en los Estados Unidos en un momento de bonanza económica y satisfacción social de los ’50[1]. Surge de la confluencia de distintos géneros musicales, sobre todo del folk, el blues y el country que eran estilos en pleno auge y completamente desarrollados.

El origen del término se le atribuye a Alan Feed, un disc jockey estadounidense que lo utilizó para difundir la música que transmitía desde su programa de radio. Feed tomó la expresión “rock” de distintas canciones que la llevaban en su título, como Rock and rolling (1939) de Bob Robinson y Rock and rolling mamma (1939) de Buddy Jones, pertenecientes al estilo rhythm & blues. Entre  los iniciadores  del rock propiamente dicho, podemos citar a Chuck Berry, Bo Diddley y Little Richard que marcan el origen “negro” del rock, muy ligado aún al blues. Luego Elvis Presley se encargaría de popularizar el género entre la población “blanca”.

En nuestro país tuvo mayor peso la influencia británica de los ’60, conocida como “la invasión británica”, con el surgimiento de The Beatles, The Rolling Stones, y The Who, que desembarcó en el Río de la Plata hacia mediados de la década, conjuntamente con un aumento de la opresión política con la llegada de Onganía al poder.

Arbitrariamente se podría establecer una división del rock nacional en tres etapas: La primera de ellas, entre mediados de los ‘60 y de los ‘70, marcada por la presencia de bandas como Manal, Almendra, Los Gatos, Pappo´s Blues, Arco Iris, Vox Dei y Sui Generis que encarnan distintas influencias combinadas con el rock más “puro”, como puede ser el blues o beat. La segunda etapa que se extiende desde mediados de los ‘70 hasta principios de los ’80 y está signada por la presencia de grupos como La Maquina de hacer Pájaros, Serú Girán, Los Abuelos de la Nada, entre otras, que marcan una continuidad con la década anterior pero con aportes del pop como es el caso de los Abuelos. Finalmente, hacia mediados de los ’80 se iniciaría un período que llegaría casi hasta la actualidad, dando origen a lo que podríamos llamar “rock nacional moderno”, solamente para marcar una distinción con las dos etapas anteriores, en tanto en cuanto, hay una mayor diversidad de grupos y estilos dentro del rock gracias a la combinación con otros ritmos, dando como resultado productos totalmente novedosos. En este periodo se destacan Patricio Rey sus Redonditos de Ricota, Sumo, Virus, Los Fabulosos Cadillacs, Soda Stereo, La Renga, etc. Algunas de estas bandas continuaron hasta bien entrada la década del ’90 y luego se disolvieron por distintos motivos y dieron origen a otras que llegan hasta hoy (como es el caso de Sumo, que al desintegrarse permitió el surgimiento de  Divididos y Las Pelotas). Existen otras agrupaciones propias de los años ’90 como Babasónicos, Los Caballeros de la Quema, Los Piojos, Los Ratones Paranoicos, Ataque 77, que completan el desarrollo del rock nacional hasta la actualidad junto con otras más recientes como Catupecu Machu, Kapanga, Miranda!, Estelares, La Mancha de Rolando, etc.

En el presente trabajo me propongo analizar algunas de las letras del grupo de rock nacional Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota intentando buscar en las mismas una crítica al sistema capitalista en el que estamos inmersos. Se trata de observar cómo el rock  se transforma en una vía alternativa de canalización de reclamos y sentimientos populares de cariz indómito frente a las presiones del poder. Es por esta característica del rock que busco en Los Redondos cuestionamientos hacia el sistema capitalista, en tanto éste representa, un nuevo orden mundial, donde el imperialismo estadounidense se encuentra en pleno auge y libre de competencia, al tiempo que crea las condiciones para su propio sostenimiento desde los medios de comunicación y los gobiernos de aquellos países que están bajo su órbita y apoyan este nuevo ordenamiento mundial. En este sentido no debemos olvidar el apoyo y financiamiento del Imperio en las dictaduras latinoamericanas de los años ’70 fruto de una política de pactos y acuerdos ante la amenaza comunista.

Estas páginas intentan ser un análisis historiográfico sobre un discurso no tradicionalmente histórico por lo que dicho trabajo reviste de cierta novedad y originalidad. No es habitual utilizar este tipo de fuentes para observar el mundo en que vivimos, quizás por la influencia de una historiografía tradicional que prepondera el documento escrito de carácter político administrativo por sobre cualquier otro, sin tener en cuenta que todos son igualmente válidos para realizar una investigación. En definitiva, el trabajo no es más que una mirada que se suma a otras con la intención de enriquecer y ampliar el análisis de la obra ricotera abierto a discrepancias para aquellos que no compartan mi punto de vista.

La elección de la banda para realizar esta investigación se explica a partir del gusto personal por el grupo y en general por otros exponentes del mismo género como Serú Girán, Sumo y Soda Stereo. Por otro lado, el contenido contestatario y crítico de las letras permite realizar un análisis historiográfico que nos deja palpar sentimientos del pasado y del presente también. A todo esto se le suma el contexto político del país, bajo el gobierno neoliberal de Menem y en el plano internacional, la reciente caída del muro de Berlín y el ascenso de los Estados Unidos como única potencia mundial, creando un nuevo escenario internacional propicio para develar las atrocidades del Imperio. Por otro lado, resulta de gran novedad poder encontrar en una banda de rock canciones que aborden dicha temática con tanta complejidad. No existe entre sus contemporáneos nada similar y menos aún cuando avanzamos en la década de los ’90, donde pareciera que el rock nacional se hubiese vaciado de contenido. Recién sobre finales del mismo período se pueden escuchar los primeros sonidos críticos después de los casi diez años de gobierno neoliberal menemista.

La selección de las letras responde a la utilidad de las mismas para el cumplimiento de mi objetivo y concuerdan con el período que se extiende entre 1988 y 1991 (excepto “Divina TV Führer”  y “Fuegos de octubre” que pertenece al álbum Oktubre de 1986) el cual, a mi entender, es el más prolifero del grupo en tanto se pueden rastrear los cuestionamientos más profundos y explícitos hacia el orden imperante. En cuanto al análisis de las canciones será de manera general, estableciendo un contexto y un significado utilizando citas en el cuerpo del trabajo para clarificar la exposición y reafirmarla.

Para finalizar, un par de aclaraciones antes de comenzar con el análisis de las fuentes. En lo que refiere a los seguidores de “Los redondos# podemos encontrar una amplia variedad de estratos socioeconómicos y etarios por lo que no existe un solo destinatario del mensaje ricotero. Por otro lado, una característica distintiva del grupo es que no promocionaban sus shows a través de los medios de comunicación (costumbre que luego retomaría La Renga y posteriormente Almafuerte y Los Piojos) sino que la información trascendía a partir del “boca a boca” de sus seguidores. El motivo de dicho proceder no lo conozco, pero quizás tenga que ver con la visión que la banda tenía sobre el rol de los medios como perversos distorsionadores de la realidad en pos de defender sus intereses, más que como informadores independientes.

Desarrollo[2]

 

Rock y dictadura

Violencia es mentir

 

Es una frase que hace de estribillo en la ya conocida canción, “Nuestro amo juega al esclavo” (canción que pertenece al álbum “Bang!, bang!, estás liquidado”). Una crítica abierta al régimen militar instaurado en nuestro país entre 1976 y 1983.

En cuanto al título, “nuestro amo” aquel que tiene el poder y lo utiliza como elemento de coerción y sumisión frente al “esclavo”, el dominado que carece de libertad y derechos.

Adentrándonos en el contenido del tema se puede observar el desarrollo de la relación amo-esclavo, el primero definido como “guerreros en jeeps los titanes del orden viril” que dejan a su paso una  “tierra que es una herida que se abre todos los días a pura muerte, a todo gramo”, mientras que el segundo sentencia, “violencia es mentir”, cargando sobre el amo toda la responsabilidad frente a la violencia imperante. Violencia directa a través de la fuerza (represión) o simbólica, que se utiliza para legitimar un orden, donde el amo siga siendo amo.

Vencedores y vencidos

Cuando escucho “Vencedores vencidos” (“Un baión para el ojo idiota”, 1988) no puedo dejar de relacionarla con la famosa publicidad de la dictadura militar bajo el lema “argentinos, a vencer” durante la guerra de Malvinas en 1982. Aunque también podría relacionarse con la frase “ni vencedores ni vencidos” para referirse a que no existió ningún vencedor. Sin embargo ésta última contiene tras de ella una idea de olvido y perdón, que se gestó como argumento para que los militares no fuesen condenados por sus delitos, del cual los redondos se excluyen. Por esto me inclino por la primera hipótesis, aunque por supuesto no es definitiva.

En esta canción puedo apreciar la intención por dar a conocer el epílogo de una época, el cierre de un ciclo y el inicio de otro que representa la antítesis de la primera en donde los que fueron vencedores antes, hoy son vencidos y ahora les toca a los otrora marginados vencer. Por eso la letra inicia con el verso “Y ahora tiro yo porque me toca”. ¿Qué es lo que termina? Ni más ni menos que la dictadura y se inicia el período democrático, “este tiempo de plumaje blanco”, de libertad y esperanza.

Si bien por un lado se festeja la llegada de la democracia, se intenta diferenciarla de la libertad. No son lo mismo, porque aun estando en democracia no somos libres, estamos controlados por el estado y sus instituciones abogando dar protección al tiempo que vigilan y controlan los actos de las personas. En fin, no se vive en libertad sino en una “farsa actual, teatro antidisturbios”. Una farsa porque dicha libertad no existe o no es tal, pero no nos queremos dar cuenta sino que preferimos vivir sin cuestionar, sin generar disturbios. En definitiva no existe en este brete ningún vencedor. En primer lugar porque no existió ninguna guerra, contrariamente a lo sostenido por sectores conservadores con la intención de justificar las muertes, torturas y desapariciones, por lo que el calificativo de vencedor no tiene lugar. En segundo lugar, el régimen militar cae por su propio peso tras la derrota en la Guerra de las Malvinas y después de haber dejado al país en ruinas con una imagen altamente negativa en la sociedad. Finalmente, como mencioné más arriba, el régimen democrático fue la salvación de la dictadura pero no es perfecta. Sigue reinando la injusticia social, los magnates allí arriba “Leyendo diarios en un baño turco.
empañando Ray Bans”
en compañía de sus perros “con la costumbre de
no contentarse con los restos”.
La policía siempre presente para reprimir y mantener el “orden”, representada en la canción bajo la frase “Ovejero que descansa en manto negro”, en clara alusión a la raza canina Ovejero Alemán, complementan la imagen de nuestra sociedad. Sumado a esto, hay una especie de crítica en tono de reproche por la pasividad o falta de compromiso frente a la realidad que nos rodea. “De un mudo con tu voz y un ciego como yo” sintetiza la apatía e indiferencia que nos condena.

Es interesante observar cómo el Indio Solari se erige en portavoz de una lectura sobre el pasado nacional que se funda a partir de una especie de retroalimentación entre el artista (y su ámbito) y el resto de la sociedad, siendo ambos los creadores de una imagen sobre la realidad, pero es el artista quien se encarga de transmitirla. Es esta la función primordial del rock, una vía alternativa de expresión popular que le resulta incontrolable al poder.

 

El imperio

Bandas y estrellas por siempre

 

John Philip Sousa fue un director y compositor norteamericano conocido como “el rey de las marchas” debido, precisamente, a la gran cantidad de marchas militares que compuso. Entre ellas se destaca “The Stars and Stripes Forever” (Bandas y estrellas por siempre, 1896), por cierto muy popular, ya que ha trascendido las barreras del tiempo y el espacio (hasta el canal Crónica TV la incorporó para acompañar sus placas rojas). En dicha canción, Sousa hace alusión a la bandera de los Estados Unidos compuesta por trece barras horizontales (siete rojas y seis blancas) que representan a las colonias originales que se independizaron del Reino Unido y las estrellas (cincuenta) que indican los estados.

En “Vamos las bandas” (“Un Baión para el ojo idiota”, 1988) Solari hace una crítica hacia la política imperialista estadounidense en su afán por acrecentar en su bandera sus barras o bandas y estrellas como por verla flamear en otros cielos. Por eso se pregunta “¿Y cuánto vale ser La Banda Nueva? “¿y andar trepando radares militares?” y luego la orden ¡Vamos las bandas, rajen del cielo!, que se repite constantemente a modo de estribillo.

Asimismo emerge entre los versos “El Sueño Americano”, convertido en pesadilla. Se defenestra el mito de que Estados Unidos es la tierra de las oportunidades, o si lo es, es porque, contrariamente a lo que pregona, cerciora las posibilidades y libertades de otros países.  ¿Y cuánto vale todo lo registrado? ¿si el sueño llega tan mal que te condena?”.

En el tema “Queso ruso” (“La mosca y la sopa”, 1991) encontramos un cuestionamiento similar al anterior, que se relaciona directamente con un hecho concreto que es la guerra del golfo de 1991 (el mismo año en que sale el disco) y es por eso que lo primero que escuchamos es “Pasó de moda el Golfo como todo, ¿viste vos?”. Sin embargo, esta vez la intención principal no es anexionar un territorio sino arrebatar sus recursos naturales, en particular el petróleo, al tiempo que se establecen bases militares en la región, bajo la custodia de los “marines de los mandarines, que cuidan por vos las puertas del nuevo cielo”. Aquí los marines son tomados como un ejemplo paradigmático del imperialismo yanqui debido a su participación activa en todos los conflictos donde Estados Unidos intervino, velando por la paz y la libertad. Cuando se nombra a los “marines mandarines” se hace referencia al 4º regimiento de marines norteamericanos que fueron enviados a China para combatir la revolución maoísta entre 1927 y 1941 e impedir el surgimiento de otro país comunista que se transforme en aliado de la URSS.

En este contexto bélico, los medios de comunicación juegan un rol primordial de desinformación dando a conocer aquello que es intrascendente pero que sirve para ocultar el costo de la guerra, haciendo notas de color, que en esta canción se ironiza: “El bronceador “Charlotte” te cuida de la radiación, rematan el electro de Elvis al morir”. Dichos títulos son los que los medios estadounidenses daban a conocer mientras allá afuera se liberaba una guerra sangrienta por el “oro negro”. Se trata, en definitiva, de ocultar la información que no conviene dar a conocer y reemplazarlas por frivolidades atractivas.

 

 

Medios de desinformación

TV Führer de ayer

El papel de los medios de comunicación es un tema recurrente dentro de las letras de los redondos. A veces se hace una mención circunstancial a ellos y en otras oportunidades les dedican una canción completa. Tales son los casos de “Divina TV Führer” (Oktubre, 1986) y “Noticias de ayer” (“Un Baión para el ojo idiota”, 1988).

En el primer caso, caracteriza a los medios de comunicación, en especial la televisión, como a un “líder” o un “guía” (Führer) que nos indica qué es lo que tenemos que consumir, qué tenemos que saber y qué no, es decir que existe un control sobre las noticias que se dan a conocer y  la importancia de las mismas. En “Noticias de ayer” se ve claramente que las noticias que más se venden son banalidades, mientras que los medios le dan una escasa importancia a lo que realmente lo tiene, simplemente porque el rating baja: “se desgracio el campeón del hiper fútbol primero en el ranking, los guerrilleros eran saradies abajo en el tabla”.

Por otro lado, en “TV Führer”, se remarca la exageración que se hace de las noticias para crear en el espectador un mayor interés, sin importar si la información es verídica, ya que lo que cuenta es tener noticias todos los días: “Voy a exagerar, mi fiebre no es tan alta” y agrega después: “¡Al planeta un bombazo le vamos a dar! (Para que no nos moleste nunca más) Seré promovido para Navidad ¿cómo no se nos ocurrió?” De forma similar, en “Noticias de ayer”, se plantea la repetición como herramienta para fijar la información, que no es fresca, sino de ayer, apelando a la repetición de la letra cuando dice “noticias de ayer …extra…extra”. Entonces deja bien claro que no existen las primicias y el “último momento”, sino que hay un bombardeo informativo lleno de exageraciones intrascendentes con el objetivo de crear un estado de paranoia y caos que no es tal.

Finalmente, la canción hace mención a los monopolios de los medios y su importancia a la hora de marcar agenda de lo que tiene que salir a la luz, “Interminables cadenas de video, la presión sujetan”. No debemos olvidar que muchos medios de comunicación son propiedad de empresas que tienen intereses en diversos sectores de la economía, entre ellas, la industria militar, lo cual no es casualidad, ya que los Estados Unidos gastan un gran porcentaje de su presupuesto en defensa. Se configura, entonces, un círculo vicioso entre la guerra, los medios de comunicación y la industria militar.

Completando el concepto de los medios de comunicación como tergiversadores de la realidad, nos encontramos con “Rock para los dientes” (¡Bang! ¡Bang!… Estás liquidado, 1989) una canción que nos revela el “el mundo de hoy”, una imagen frenética y eufórica sobre los días que corren vista desde los medios de comunicación. Al mismo tiempo se establece una analogía entre los efectos de la cocaína y el bombardeo informático: Este mundo, esta empresa, este mundo de hoy, que te esnifa[3] la cabeza una y otra vez, en una línea y otra línea y otra línea más”. Esta estrofa es muy elocuente y resume en ella la perturbación que se sufre por vivir en una sociedad capitalista saturada de anuncios, publicidad, imágenes, información…“nada ni nadie lo puede parar”. También se observa una crítica el neoliberalismo a ultranza que convirtió al mundo en una empresa que solo pretende ganar dinero sin importar las consecuencias.

En otro sentido emerge en la letra la figura del ser humano que no puede adaptase a esta “lucha de todos contra todos” y por lo tanto es un excluido del sistema que no pudo o no supo encajar. “Sos un tipo pan comido, no es tu culpa, no, zambullido en el caldero (es la fatalidad)” Al mismo tiempo vemos cómo este mundo moderno es considerado como un verdadero infierno que no está encantador[4] y que cualquier otro lugar es mejor, ya que se trata de escapar a como de lugar de la realidad en que se vive. “Estás buscando un pequeño infierno para vos, donde soportar el fuego de mi ataque de hoy”.

En definitiva este tema refleja una imagen del mundo cruel en el que vivimos. Y deja una especie de moraleja: los que “transan” con el sistema se salvan, mientras que el resto arde en el caldero.

 

Anexo

 

Existen en el repertorio de Los Redonditos dos canciones que no puedo dejar de hacer mención en este sencillo trabajo. Me refiero a “Fuegos de Octubre” (Octubre, 1986) y “Aquella solitaria vaca cubana” (Un baion para el ojo idiota, 1988). Si bien no tocan directamente la temática aquí tratada guardan cierta relación con mi objetivo además de ser dos clásicos de la banda.

“Aquella solitaria vaca cubana” surge a partir de una noticia verídica en la cual se daba a conocer que un satélite estadounidense había caído sobre una vaca. Si bien la propia banda desmintió que la canción hace referencia a la revolución cubana, lo cierto es que hay un par de elementos que hacen pensar lo contrario. En primer lugar, la noticia es sumamente llamativa ya que no es común que un objeto caiga del cielo y menos sobre una vaca. Además era un satélite que pertenecía a los E.E.U.U. con lo que ello implica, teniendo en cuenta el bloqueo económico que lleva a cabo el imperio a cuba. Que el objeto sea un satélite no es un hecho menor si pensamos que por medio de esos artefactos se obtiene todo tipo de información y eso implica, a su vez, control y vigilancia. En segundo lugar, la letra de la canción tiene algunos pasajes que ponen en duda lo expuesto por los Redondos. Desde el título, Aquella solitaria vaca cubana, podemos observar la asociación entre cuba y su aislamiento, representado por el bloqueo mencionado más arriba, pero también por el modelo socialista adoptado, único en región en ese momento y que continúa hoy con algunas variantes. La soledad es tal que la vaca “rumiaba el silbido del viento”. Definitivamente no hay nada a su alrededor, ni pasto para comer.

En tercer lugar existe un antecedente que indicaría una reivindicación del socialismo. Se trata de “Fuegos de Octubre” primer track del album Oktubre  de 1986. Es solo una estrofa pero alude directamente a la Revolución Bolchevique de octubre de 1917. “De regreso a octubre (Desde octubre)  sin un estandarte de mi parte… te prefiero… igual, internacional”. Sin embargo, prestando atención a los dos primeros versos, se ve a la revolución desde la actualidad y se añora un estandarte o ideal por el que luchar hoy, como lo hicieron ayer.

 

Conclusiones

 

Este trabajo fue una especie de excusa para volver a escuchar a esta gran banda que conocí hace un par de años y que me permitió descubrir otra forma de hacer y escuchar música donde cada palabra está medida y pensada con precisión, ocupando un lugar distinguido en la elaboración de la canción. Al mismo tiempo significó un desafío dado que el uso de metáforas en las letras dificulta su comprensión, dando lugar a múltiples interpretaciones que a veces suelen ser un tanto rebuscadas.

Por otro lado, estas páginas fueron pura experimentación ya que nunca antes había intentado hacer un análisis formal usando este tipo de fuentes y realmente la experiencia es muy positiva porque sirve para ejemplificar la multiplicidad de temas, fuentes y problemas que existen hoy en la disciplina histórica y que observo como un logro sobresaliente de nuestra ciencia después de la vuelta de la democracia.

Es interesante rescatar del rock su función como vía alternativa de expresión de reclamos y sentimientos populares, pero además a través de él podemos conocer el “clima de época”, es decir, podemos observar a través de las canciones las características de una sociedad, el contexto en el que fueron elaboradas, tal como sucede en cualquier obra literaria. En este caso, no es casualidad que se escribiese sobre el capitalismo, con la caída del Muro de Berlín y el fin del mundo bipolar y consolidación de Estados Unidos como primera potencia del mundo. Sin embargo, desde el plano nacional, no existe una crítica explícita al gobierno menemista, aunque por supuesto forma parte del contexto general de liberalismo a ultranza, instalado en todo el globo después de haber sido enterrado por un buen tiempo. Una posible explicación es la que esgrimí al inicio del trabajo, y es que las consecuencias del modelo neoliberal en Argentina se vieron con el paso del tiempo y aunque la obra ricotera recorre los la década menemista, los estragos del sistema se observaron posteriormente y todavía seguimos sufriendo las consecuencias.

En cuanto al contenido del trabajo, creo que el objetivo lo he logrado cumplir debido a que pude rastrear aquellos elementos que me permitieron observar críticas y cuestionamientos que Los Redonditos realizan al sistema capitalista, desde el plano político, fundamentalmente, pero también económico y social. Desde el plano internacional se analiza el imperialismo estadounidense y la complicidad de los medios de comunicación a la hora de legitimar la guerra o la ocupación de un territorio para apropiarse de los recursos naturales como sucedió en la Guerra del Golfo y en posteriores conflictos bélicos que llegan hasta la actualidad como Irak y Afganistán.

Por otro lado “Nuestro amo juega al esclavo” y “Vencedores vencidos” son una mirada al pasado reciente de nuestro país, entre la dictadura y la democracia, una etapa de transición que refleja una herida abierta que aun no sanó por lo reciente, porque seguimos sufriendo las consecuencias de aquella época siniestra y sobretodo porque falta justicia. También en “vencedores vencidos” podemos observar un reproche a la pasividad o conformismo actual como si el sistema democrático fuese perfecto y nada haya por mejorar.

Como dije en la introducción, este análisis no intenta ser la “verdad revelada”, si no una interpretación más junto con otras. Por lo tanto, el debate está abierto para quien quiera conocer con mayor profundidad una de las bandas más brillantes que nos dio el rock nacional.

“BLUES DEL NOTICIERO” EN LASKINA BAR, DE MONTEVIDEO. UN SKAY ENSIMISMADO Y UN INDIO A TODO GRAMO:


[1] Pujol, Sergio. Las ideas del Rock. Genealogía de la música rebelde. Homo Sapiens Ediciones. 2007. Pág. 35.

[2] Los comienzos de la banda se ubican a fines de los `70 aunque su primer álbum hace su aparición en 1985 con su nombre y formación definitiva: Carlos “el indio” Solari (voz), Eduardo “Skay” Beilinson (guitarra), Daniel “semilla” Bucciarelli (bajo), Walter Sidotti (batería) y Sergio Dawi (saxofón). De orígenes platenses Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se enmarcan dentro de las bandas más importantes, dando el puntapié inicial al rock nacional moderno.

A lo largo de su carrera, los redondos, han producido diez álbumes: Gulp! (1985);  Oktubre (1986);  Un baión para el ojo idiota (1988); ¡Bang! ¡Bang! Estás Liquidado (1989); La Mosca y la Sopa (1991); En Directo (1992 En Vivo); Lobo suelto – Cordero atado (disco doble, 1993); Luzbelito (1996); Último Bondi a Finisterre (1998); Momo Sampler (2000). En ellos uno puede encontrarse con letras (escritas por el Indio y Skay) que abordan distintas temáticas, del amor a la política pasando por las drogas y el alcohol también, haciendo uso frecuente de la metáfora como recurso característico. Musicalmente utilizan instrumentos ya conocidos en el género, aunque sobresale el uso de la trompeta y el saxofón que le otorga un toque distintivo con respecto a otras bandas de rock.

Con respecto al nombre del grupo, que por cierto llama bastante la atención, surge de una receta que les hizo un amigo cocinero que justamente eran redonditos de ricota, extraído de un libro de cocina de Patricia Rey. Por otro lado, algunos le atribuyen una identidad definida a Patricio Rey, ya sea como alguien que los ayudó económicamente en sus principios o como una especie de ser superior mentor e ideólogo del grupo.

Hacia el 2000 el grupo se separa por entredichos entre el cantante (Indio Solari) y el guitarrista (Skay Beilinson) en medio de una guerra de egos que terminó fagocitándose el proyecto ricotero por siempre.

[3] Esnifar viene del verbo “sniff” que en inglés significa aspirar y es usado exclusivamente para referirse al consumo de cocaína. El título de la canción hace referencia a un efecto de la droga que otorga cierta rigidez corporal y que se manifiesta concretamente en la mandíbula al apretar los dientes. Además se aprecia un juego de palabras entre la bajada de línea y la línea que se acostumbra formar para consumir la droga.

[4] En referencia a un tema del primer álbum llamado “El infierno esta encantador esta noche” (Gulp!, 1985)

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2 thoughts on “ESTE MUNDO, ESTA EMPRESA (ESTE MUNDO DE HOY)

  1. estefania dice:

    woooooola
    gracias x la informacion sta muy buena

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