Liu Xinhong, un obispo chino
En estos Juegos Olímpicos, los chinos no podrán preguntar ni por la edad ni por el sueldo. Obviamente, el sexo tampoco está permitido.
En el centro de Beijing hay simpáticos careteles con los “Ocho no preguntes”. Esta es una base sobre los modales que los locales deben mantener en sus conversaciones con [...]

