
La receta es simple:
- Hacé un café fuerte, tamaño shot.
- Llená un vaso de hielo picado (hielo grande no sirve, no enfría suficientemente rápido).
- Tirá el café caliente adentro del vaso, agregá bastante leche condensada o leche endulzada.
Y listo: convertite en un iced-coffee drinker.
El New York Time hace un tiempo publicó este artículo sobre el café helado.


2 comentarios
Febrero 5, 2008 a las 10:06 pm
.
(lo mejor es meterlo en un shaker con mucho hielo y batir hasta que el hielo se derrita del todo, así queda con espumita)
Julio 9, 2008 a las 10:33 pm
muy sensual la publicidad